Algún día tendré que escribir un artículo sobre cine. Uno donde pueda agradecerle el haber ejercido, entre otras, la función de maestro de música.
Muchos de mis discos atesorables llegaron porque el cine los puso delante de mí.
Gracias, Werner Herzog, por tu "Nosferatu" de 1979 y por la música tradicional folklórica georgiana.
Tsintskaro por Ensamble Gordela
Tsintskaro, por Hamlet Gonashvili y el Coro Rustavi
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música. Mostrar todas las entradas
El cine que se escucha / I
Etiquetas:
cine,
folklore georgiano,
música,
Werner Herzog
Porque ella sabe
Dedicado a Corina Michelena y a los amigos que atesoramos.
"Guillermina" - Simón Díaz
De Xi'an a Estambul: La ruta de la seda
Para Yolanda Pantín, la amiga, en su cumpleaños.
Danse de Ferghana, interpretada por Turgun Alimatov, pertenece a "La route musical de la soie"(La Ruta Musical de la Seda"), compilación en 2 CDs. Accords Croises AC 102, 2004
De unas pequeñas islas

No olvides este nombre: Asazaki Ikue. No olvides esta voz.
* * *
Hace un par de meses, la canción Obokuri Ee Umi, empleada por la Agencia 'Lado C' para acompañar la última campaña de Fernet Branca, comenzó a sonar en la TV local a la par que la pregunta por el nombre de su intérprete.
Curiosidad y encantamiento.
Asazaki Ikue nacida en 1935 en la isla japonesa Amami (Prefectura Kagoshima), es una cantante que cultiva el estilo de la canción folklórica isleña de su lugar natal, denominada Amami Shimauta.
No es la primera vez que la delicada melancolía de Obokuri Ee Umi entra en contrapunto con la imagen. Su aparición inaugural fue en el anime Samurai Champloo, dirigido por Shinichiro Watanabe e integra el disco Utaba Utayun, primer trabajo de Asazaki Ikue —junto a Akira Takahashi en piano—, grabado por un sello comercial —Universal Music— en 2002.
El disco contiene 11 temas —entre ellos el menos difundido y cautivante Chidori Hama—, donde la melismática voz de Asazaki, niña y anciana, riela sobre un mar incesante y evocador.
Es habitual creer que la entrada a esta música —y a las músicas tradicionales no occidentales—ha de ser un proceso paulatino luego de un primer corte de extrañeza. Lo cierto es que en esta y en las ocasiones en que nos acercamos, apenas queda lugar para la extrañeza o los —ya abandonados— hábitos exóticos.
Toda la desnudez nos acompaña.
* * *
Encuentro en la red la transcripción de la letra y una traducción que firma Jane Banana. En español la letra es preciosa. Pero belleza no significa por fuerza fidelidad al original. Si algún okinawense pasea por La Traza del Viento, cualquier referencia a la letra de Obokuri Ee Umi será bien recibida.
Música de la corte entre las flores
La primera vez que escuché Gagaku fue en 'Dreams' de Akira Kurosawa, estrenada en 1990/91, en el sueño que lleva por título 'The Peach Orchard". Ignoraba si era un estilo particular de música japonesa, había sido compuesta para ese capítulo de la película o si se trataba de una pieza tradicional. Mucho tiempo después supe cuál era el nombre de esa música diáfana, refinada y llena de sugestión que había quedado asociada en mi memoria a las muñecas y los pétalos.
La evocación viene a cuento porque hace dos meses me regalaron un disco de Gagaku y en estos días en que LaMonse se dedica a mirar flores y yo añoro comenzar a ver hojas, fui a asomarme a su set de fotografías "Kioto Rosa" en Flickr que recomiendo calurosamente visitar.
Al paso de la muchacha que Monse tomó de espaldas puedo escuchar el sonido de las campanillas.
Gagaku
(...) tanto grito de pájaro, / tanta danza en las ramas, / un alma queda sin más peso (...)
Puzzle y música jubilosa para funerales
El fragmento que da título a esta entrada pertenece al poema 'Senza più peso' de Giuseppe Ungaretti, publicado por Aurelio Asiain en Margen del Yodo
Junto a la imagen que provocó la evocación del poeta italiano, dibuja su huella la admiración de Borges por un Japón en el que la alegría no ha sido expulsada del ámbito de lo sagrado y una muy sutilísima invitación de A.A. a 'pasar por allí' como quien celebra el pasar mismo.
De inmediato pensé en esta música. No es la crítica a la película de Kurosawa ('Dreams') ni tan siquiera el sueño de La Villa de los Molinos el tema de este comentario, sino el recorte de un instante de júbilo en el escenario de un funeral.
Vengo buscando en foros y reseñas, sin éxito, alguna confirmación o rectificación a los supuestos de mi oído, tan poco avezado para el idioma japonés, de que la letra de la pieza que interpreta el cortejo (a partir del minuto 1.48) es parte del Sutra de la Suprema Sabiduría (Maka Hannya Haramita Shingyoo):
GYA TEI GYA TEI - (HA RA GYA TEI- HARA SO GYA TEI -) BO JI SO WA KA.
Aunque no me entere, puede que en el puzzle asociativo, que en verdad comenzó con el poema 'La Espina' de Tadeusz Ròzewicz y la polémica en Facebook acerca de los contextos y los límites (indudablemente pertinentes) de la interpretación, tenga cabida, junto a la fotografía, aquello de:
Vamos, vamos, vamos juntos,
hacia el más allá del más allá.
Aquí, la música (a partir del minuto 1.48):
Suscribirse a:
Entradas (Atom)